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En este artículo explicamos en que consiste rolear un personaje y cuales son los 4 fundamentos principales para poder llevar un personaje de rol. Y también cómo rolear de la mejor manera puede mejorar la experiencia del juego.

Introducción

Los juegos de rol son un gran experiencia. Una afición muy sana para reunirse con amigos y estimular la imaginación.

Mucha gente que le hablo de los juegos de rol tienen muchas dudas porque piensan que puede ser algo difícil o que necesita mucha preparación. O simplemente se sienten cohibidos porque realmente no saben que funciones tienen que realizar y que se espera de ellos dentro de la partida.

Es por ello que quiero trasladar mi experiencia y punto de vista en que consiste rolear y cuáles son los fundamentos de cómo rolear. Así que espero que te pueda resultar útil si:

  • Eres una persona que nunca jugaste a rol pero que te has planteado empezar y necesitas una guía básica.
  • Ya has jugado a rol pero todavía eres un jugador novel que buscas consejo para mejorar tu experiencia dentro de la partida.
  • O simplemente eres un master/jugador de rol con experiencia pero te parece interesante repasar algunos conceptos sobre el «roleo» del personaje.

 

¿En qué consiste «rolear»?

En los juegos de rol los jugadores asumen el papel de unos personajes ficticios de una historia. Estos personajes jugadores serán los protagonistas que tomarán decisiones y acciones dentro de la historia.

Normalmente los rasgos y  habilidades de esos personajes ficticios vienen escritos en una hoja que es la ficha de personaje. Y para saber si las acciones que tome ese personaje se efectúan correctamente se utilizan generalmente dados.

Cuando empiezas a jugar a rol lo primero que suele pasar es que ves que estos dados de formas raras, una hoja repleta de datos y que el director del juego saca un libro grande (o varios) de reglas. Puedes llegar a pensar que esto es muy complicado y que necesitarás estudiar tanto como para sacarse un Master de Ingeniería. Pero nada da eso.

En cuanto comiences a jugar verás que lo único imprescindible que necesitas par jugar a rol es tu imaginación.

En los juegos de rol usamos la palabra rolear refiriéndonos a ponerte en el papel del personaje que te toca llevar. Es por eso que el primer fundamento de cómo rolear es interpretar a tu personaje.

 

Jugamos a rol desde que somos pequeños. Ya sea jugando a las cocinas, a policías o a princesas y caballeros. Desde niños nos ponemos en el papel de otra profesión o persona, ya sea un referente real (cómo papá o mamá) o ficticio. Y para ello solo necesitamos nuestra imaginación.

1. Interpretación

La interpretación consiste en la representación de un personaje. Pero no hace falta que seas un actor de Hollywood nominado a los Oscar para jugar a rol. Lo único que necesitas es un poco de empatía; esto es ponerte en la piel de tu personaje y actuar conforme a lo que crees que haría el personaje en la situación que se plantea.

Cuándo un personaje tiene muy poca información o es una información muy básica, entonces es mucho más fácil porque la mayor parte de esta interpretación es libre. Pero si un personaje tiene un trasfondo, una historia elaborada detrás, una cultura propia e incluso un relato muy concreto dentro de la historia, entonces la interpretación puede ser más exigente.

Al igual que un actor principiante, lo mejor es empezar interpretando papeles sencillos. Normalmente los personajes de rol son «personas ficticias» con una información básica donde tú añades libremente muchos rasgos de su personalidad. Pero si sientes que necesitas empezar por lo más básico de todo, empieza por interpretar a un humano en ese mundo ficticio. Esto generalmente suele ser tan fácil como imaginar que te disfrazaras de ese personaje, o que trasladas tu consciencia a un personaje virtual como si se tratar de tu avatar.

Si no sabes que personaje hacerte, te da igual o simplemente lo dejas en mano del azar, puedes usar tablas, programas o dados de creación de personajes.

Habla con tu Master seguro que él te va a guiar en que personaje puede ser más adecuado para ti en esa partida.

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Jugadora disfrazada de ladrón lista para interpretar su personaje.

 

2. Ten Miedo

Con este consejo no quiero hacer que nadie piense que jugar a rol es una experiencia terrorífica. Pero el miedo es una emoción muy poderosa que nace de nuestro instinto de supervivencia. Y sin embargo muchos jugadores la pasan por alto…

Cuando juegas a rol tu personaje se suele enfrentar a desafíos y situaciones de riesgo en la historia, y en ¡muchos casos son riesgos mortales!. Esto es normal dentro de la narración de la historia porque la hace mucha más emocionante.

Ahora por un momento imagina que eres tú mismo el que está en esa situación de peligro, o que caminas por un dungeon oscuro, o que escuchas unos ruidos extraños en medio de la noche….¿verdad que tendrías miedo? es normal, tu cerebro de manera inconsciente daría la orden de segregar adrenalina para que tu cuerpo se prepare ante una situación de supervivencia. ¡Pues a tu personaje le pasa lo mismo!

Esto no quiere decir que tengas que interpretar a tu personaje como un cobarde, pero si que una primera interpretación sería tomar las acciones con la cautela necesaria. No te lances a la carrera dentro de un dungeon y empieces a pisar trampas o llamar a los monstruos.

Lo único que vas a conseguir con una actitud temeraria es que maten a tu personaje. Y al menos que tengas un personaje justamente que sea un temerario o un suicida, ¿verdad que tú no lo harías en su lugar? Además, te aseguro que aunque te pueda parecer divertido luego te vas a quedar de oyente en la partida sin oportunidad de seguir participando…y eso ya no es nada divertido.

Yo como Master no soy de los que te entregaría otra hoja de personaje al instante. Ni dejo que te la borres para que te hagas una nueva y hagas «respawn» como si metieras una moneda extra en un arcade. Te dejaría reincorporarte a la partida en un momento que durante la historia tendría sentido. Por ejemplo al volver a la ciudad o cuando el resto de jugadores lleguen a una posada.

Pero además hay otro efecto colateral de que tu personaje muera: que el resto de jugadores ahora no cuentan contigo para seguir con la aventura. Eso lo hace más difícil para ellos. No sólo te has fastidiado a ti mismo sino que ¡también has fastidiado al resto! Porque en realidad hay más posibilidades si se actúa en grupo.

 

Normalmente los personajes de una partida de rol son valientes, pero no están locos. Seguro que actuarán con cautela porque saben que al doblar cualquier esquina se pueden encontrar con un peligro de muerte. ¿Tú no lo harías?

3. Piensa en grupo

A parte del «rol» cómo interpretación también está el «rol» de tu personaje en el grupo. Esto es las funciones que desempeña el personaje en el grupo.

Si bien es cierto que con frecuencia me he encontrado a jugadores que piensan meramente en su personaje, intentando reforzar sus debilidades y pertrecharse con objetos que le permitan aumentar su supervivencia. Esto es totalmente lícito. Pero en la práctica se obtienen mejores resultados cuando todos los individuos de un grupo suman sus potenciales.

De forma individual podrías intentar que tu mago mejorara su habilidad de lucha por si se encuentra en una situación de combate, pero nunca serás tan bueno como un guerrero. De igual forma el guerrero tiene gran capacidad de combate y será muy bueno en la lucha, pero su capacidad de magia es nula al menos que adquiera equipo concreto que le permita alguna habilidad mágica. Pero si el guerrero protege al mago en el combate, y el mago apoya al guerrero con su magia, entonces ambos están combinando sus potenciales para cubrir sus debilidades y concentrarse así en sacar mayor partido de sus habilidades.

Pensar en grupo requiere confiar en tus compañeros y desempeñar bien tu «rol» en el grupo. Siguiendo el ejemplo anterior, no tendría sentido que el mago se encontrase en una situación desventajosa de combate y el guerrero se quedara atrás simplemente pensando en su única supervivencia. Un guerrero se ha entrenado para el combate; ningún personaje tiene tantas habilidades y capacidades como él para esa función. Pero además si un personaje es un guerrero es porque le gusta la lucha ¿cierto? tampoco estarías roleando bien un guerrero si no lo lanzas a satisfacer sus ganas de entrar en batalla (al menos que sea una situación planeada expresamente).

A medida que los personajes evolucionan y suben de nivel es mucho más probable que se vayan especializando en sus tareas dentro del grupo. He visto/jugado diferentes combinaciones de personajes que actuando en grupo son capaces de superar la mayoría de desafíos con facilidad. En muchas ocasiones hacen Rush en los dungeons. Aunque eso es tema para otra entrada.

Si eres un jugador novel y no tienes muy claro como puedes contribuir con tu «rol» dentro del grupo, lo único que tienes que hacer es preguntar al resto de jugadores y/o al Master. ¿Cómo puedo ser más útil en el grupo? ¿Cómo puedo ayudar mejor al resto de personajes? Seguro que ellos te van a decir cómo sacar el mejor potencial a tu personaje.

Guerrero + Mago es una de las convinaiciones cásicas más efectivas en grupo. Pero hay muchas más.

 

4. Se Activo

Tener capacidad de iniciativa también es muy importante. Todas las ideas suman y no estarás «roleando» bien si meramente te limitas a ser un espectador de la partida que de vez en cuando hace alguna tirada.

Esto no significa que tengas que estar buscando el protagonismo en todas las acciones. Todo lo contrario, cada personaje tiene «rol» dentro del grupo y por lo tanto tendrá su momento de protagonismo cuando llegue el momento.

Pero dentro de un partida de rol puede darse una situación de «punto muerto». Esto es que ningún jugador tiene claro que tiene que hacer, y en ocasiones el Master puede también necesitar de un empujón para continuar la historia. Uno de los consejos que doy a los Masters es la flexiblidad pero lo cierto es que los jugadores pueden contribuir al desarrollo de la partida porque ellos son los protagonistas de la historia. No tengas miedo de proponer tus ideas.

Aunque seas un jugador novel todas las ideas son bien recibidas. Incluso si el resto de jugadores piensen que en realidad tu idea es muy mala, eso solo quiere decir que hacer lo opuesto es una idea genial. En realidad estás abriendo un nuevo debate y aportando nuevas variables a la imaginación tanto al resto de jugadores como al Master que pueden desbloquear la situación de «punto muerto» para seguir con la historia.

Y si a todo el mundo le parece bien tu idea, pero no hay nadie que quiera realizarla, pues ¡adelante!, toma la iniciativa y emprén la acción, porque eso es también rolear tu personaje.

Siempre me gusta referirme a El Señor de los Anillos, una de mis películas imprescindibles frikis, para explicar una situación de «punto muerto» en una partida de rol. En concreto cuando la compañía del anillo se encuentra en Moria en la sala del libro de Mazarbul y parece que haya un momento de pausa en la historia.

Me imagino ese momento como si fuera una partida de rol donde Tolkien es el Master y los personajes no saben muy bien como continuar. Gandalf está leyendo el libro y todos están un poco pensando ¿bien, y ahora qué?. Entonces el personaje de Pippin «la lía parda» y despierta Moria.

Toma la iniciativa y se activo: puedes ayudar a desencallar ese «punto muerto» y contribuir a todas las ¡acciones épicas! que vendrán. ¡Incluso que aparezca el Balorg de Moria!

 

 

Una recomendación final

Cómo has podido ver, con un poco de imaginación, poniéndote en la piel de tu personaje, pensar en equipo y un poco de iniciativa, es suficiente para saber las bases de cómo rolear.

Si bien es cierto que no es lo mismo una partida avanzada donde los personajes son mucho más complejos porque tienen más habilidades y poderes, que una partida con personajes de nivel bajo que son más sencillos a nivel de reglas.

Es por eso que yo si recomiendo empezar a jugar con personajes de nivel bajo, porque a medida que progresas con el personaje vas a aprender como sacarle más partido, conocer sus puntos fuertes y saber como actuar mejor en los escenarios que plantee la historia.

Pero si entras en una partida y te falta seguridad a la hora de usar un personaje, lo mejor es siempre comentar con el Master. Seguro que si le comentas que quieres llevar un personaje sencillo y adecuado para empezar a jugar a rol te va a recomendar la mejor opción. O si eres un jugador de rol con experiencia y tienes una preferencia por algún tipo de personaje, simplemente porque te gusta o te sientes más cómodo, debes comentarlo también con el Master.

Así que espero te animes a probar a jugar a rol. Y tanto si eres un jugador novel como si ya eres jugador experimentando pero esta entrada te fue útil, entonces me alegro mucho.

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Doctor Frikistein

Author Doctor Frikistein

David Santas es el fundador y propietario de Doctor Frikistein (R). Nacido en 1977 con residencia en Barcelona. En general amante de todo el entretenimiento friki, es jugador de rol desde los 16 años y más recientemente jugador y diseñador de juegos de mesa. También crea juegos y contenido educativo para niños como Sigil of Dreams.

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